Albert Sánchez asumió este jueves el cargo de entrenador de la UD Las Palmas con el objetivo de cambiar la dinámica del equipo. El técnico catalán de 39 años llega para sustituir a Juan Manuel Rodríguez, quien dirigió al primer equipo durante tres partidos antes de volver al filial.
Sánchez aterrizó en Gran Canaria esta misma mañana y ya tiene programadas tres sesiones de entrenamiento de aquí al lunes. Su estreno en el banquillo amarillo será el próximo 2 de noviembre en el campo del Real Oviedo, rival que ocupa la novena posición en la clasificación. La UD Las Palmas se sitúa en la 14ª plaza con 14 puntos, fruto de cuatro victorias, dos empates y cinco derrotas en las once primeras jornadas de LaLiga Hypermotion.
Un estilo basado en el carácter
El nuevo estratega quiere inculcar un estilo de juego basado en el trabajo en equipo, el carácter, la ambición y el coraje. Sánchez busca un equipo que controle más los partidos y defienda de atrás hacia adelante para ganar solidez. "Hay que trabajar mucho, es un proceso largo, pero lo más importante lo tenemos, la predisposición para cambiar la dinámica, y hay argumentos para ser positivos", explicó el técnico durante su presentación.
Aunque suele alinear un 4-3-3 con flexibilidad posicional, Sánchez aclaró que no deposita una fe ciega en los sistemas tácticos. Citó a Quique Setién, García Pimienta y Luis García como entrenadores que han aplicado filosofías similares. Su experiencia en la Segunda División francesa, un campeonato más físico con muchos duelos individuales y transiciones, le ha servido para sentirse más preparado que hace dos años.
La confianza, prioridad absoluta
Restaurar la confianza de la plantilla es su tarea principal. Sánchez no es un entrenador que castigue los errores y cree firmemente en el potencial del vestuario. "La edad no es un problema para mí; si los jugadores tienen lo que hay que tener, jugarán", afirmó. Hizo referencia al ADN del Barça, club en el que dio minutos a Lamine Yamal con 15 años y a Pau Cubarsí con 16.
El equipo llega a este encuentro con una racha de dos victorias consecutivas, tras superar a la Real Sociedad B (1-0) y al RSD Alcalá (1-3). En este último partido, Kevin Rodríguez anotó un doblete y Marc Fuster cerró el marcador. Sin embargo, el balance global de las últimas cinco jornadas es de dos triunfos, un empate y dos caídas.
Sánchez no ve a la UD Las Palmas como un club de Segunda División, sino como una entidad histórica. Su misión es estabilizar al equipo, que se encuentra más cerca en puntos de los puestos de descenso a Primera Federación que de los de ascenso. El debut ante el Oviedo será el primer examen de un proyecto que quiere construir desde la positividad.
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