La UD Las Palmas encajó una contundente derrota por 5-2 frente al Girona en Montilivi este fin de semana, un resultado que deja al descubierto graves problemas defensivos y de construcción de juego. Según el análisis publicado por Pablo Herrera en AS, los amarillos se ahogaron en sus propios errores ante un rival muy superior.

El partido, correspondiente a la jornada de la Segunda División, mostró a un equipo canario incapaz de contener el ritmo ofensivo del conjunto catalán. Errores individuales en la salida de balón, especialmente uno del portero José Antonio Caro que regaló el 2-1, desmontaron cualquier esperanza de reacción. Iván Jaime, que entró en el segundo tiempo, consiguió el empate temporal para Las Palmas, pero la catástrofe defensiva fue total.

¿Quién falló en la defensa de Las Palmas?

La línea defensiva de la UD Las Palmas fue superada con facilidad durante los noventa minutos. Valentín Pezzolesi tuvo serios problemas en su banda, que se convirtió en una autopista para los extremos del Girona. Álex Suárez tampoco pudo frenar a los atacantes rivales, quedando expuesto por la defensa adelantada que practicó el equipo. Juanma Herzog, que saltó al campo en la segunda parte, fue sustituido más tarde tras verse superado por los delanteros gerundenses.

Enrique Clemente volvió a la alineación tras una lesión de rodilla, pero sucumbió al mal partido colectivo. El equipo necesita urgentemente solucionar estos problemas si quiere aspirar a algo más que la permanencia esta temporada. Puedes consultar el estado de la plantilla en nuestra página de lesiones.

¿Por qué falló el centro del campo?

El motor del equipo, normalmente fiable, se paró por completo en Montilivi. Enzo Loiodice tuvo un partido tétrico, según la crónica de AS, siendo lento en los giros y fallón en la distribución. Su sociedad con Kirian Rodríguez no funcionó. El capitán amarillo protagonizó uno de sus peores encuentros, con multitud de errores para un jugador de su calidad. Cuando Kirian no funciona, el equipo es incapaz de generar juego.

Sergio Ruiz entró en el minuto 79 para sustituir a Kirian, pero su aportación fue testimonial en el final del encuentro. Esta falta de creatividad y seguridad en la salida de balón es un problema que el entrenador Rubén de la Barrera debe abordar de inmediato. La posesión no sirvió de nada sin ideas claras.

¿Qué pasó con el ataque amarillo?

Los delanteros de Las Palmas estuvieron prácticamente desaparecidos. Taisei Miyashiro maquilló el resultado con un gol, pero fue su única aparición relevante en todo el partido. Manu Fuster, según el análisis, estuvo "desaparecido en combate", incapaz de ayudar en la generación de juego. Jefté Betancor, con un posicionamiento en banda que no le benefició, apenas tocó el balón y fue sustituido al descanso.

Jesé Rodríguez jugó desesperado, sin que sus compañeros le encontraran en ataque, y acabó expulsado por una entrada sobre Izan. Sandro Ramírez, que entró en el minuto 69, no tuvo ninguna aparición significativa, sobrepasado por la catástrofe colectiva. El equipo necesita encontrar mayor conexión entre líneas para darle utilidad a sus delanteros.

¿Qué se espera ahora de Rubén de la Barrera?

El técnico gallego tiene por delante una tarea ingente para corregir los errores mostrados. La derrota por 5-2 es una llamada de atención sobre carencias que van más allá de un mal día. De la Barrera realizó varios cambios durante el partido, como la entrada de Iván Jaime y Giovanni Bonfanti al inicio de la segunda parte, buscando reaccionar.

Iván Jaime logró el empate temporal y aportó descaro y verticalidad, pero poco pudo hacer ante el aluvión ofensivo rival. Bonfanti, sin embargo, se mostró lento en la transición defensiva. El entrenador debe encontrar rápidamente un sistema que proteja mejor a su defensa y saque partido a sus jugadores ofensivos. El próximo compromiso, que puedes ver en nuestro calendario de partidos, será una prueba de fuego para comprobar si se han aprendido las lecciones.

La plantilla de la UD Las Palmas, que actualmente ocupa una posición en la mitad de la tabla, tiene la oportunidad de rectificar en su próximo partido en casa. El equipo necesita puntos para no verse arrastrado a la parte baja de la clasificación. El partido ante el Girona dejó claro que el camino por delante es complicado, pero la temporada es larga y hay tiempo para enmendar los errores. El próximo encuentro de liga está programado para el fin de semana siguiente.