La UD Las Palmas atraviesa una crisis de asistencia en el Estadio de Gran Canaria que refleja un profundo malestar con la directiva. El equipo registró su peor entrada de la temporada el pasado sábado, con solo 15.504 espectadores presenciando la derrota por 0-3 ante el Castellón, un dato alarmante teniendo en cuenta que el club cuenta con 25.006 abonados.

La tendencia es descendente desde el inicio del curso. El primer partido en casa, ante el Albacete, congregó a 18.087 personas. Desde entonces, la cifra ha ido cayendo en cada uno de los cinco encuentros como local, pasando por los 17.826 ante el Leganés, los 17.816 frente al Burgos y los 16.489 contra el Valladolid. El desplome hasta las 15.504 localidades del sábado supone una caída del 14,28% respecto a la jornada inaugural. En términos brutos, solo el 62% de los poseedores de abono están acudiendo al estadio.

El descontento se hace oír

El malestar cristalizó durante el propio partido con cánticos dirigidos al presidente, Miguel Ángel Ramírez. "¡Ramírez vete ya!", coreaba una parte de la grada, un mensaje que los jugadores escucharon en el campo. El capitán, Álex Suárez, pidió después que la crítica se dirigiera al equipo. "A cerrar el culo y a trabajar y callarse. Si tienen que insultar que nos insulten a nosotros a los jugadores.", afirmó el defensa.

Por su parte, el director deportivo, Juan Manuel Rodríguez, mostró comprensión hacia la afición pero pidió unidad. "Entiendo que la afición se moleste. Por favor, no vayamos contra nosotros mismos.", explicó Rodríguez.

El contexto deportivo no ayuda a calmar los ánimos. La UD Las Palmas ocupa la 16ª posición en la clasificación de Segunda División con 11 puntos, apenas tres por encima del descenso. Su racha de resultados es preocupante: de los últimos cinco partidos ha perdido cuatro y empatado uno, incluida la goleada casera ante el Castellón, donde Pablo Santiago selló el 0-3 en el minuto 55. El equipo ha encajado 19 goles en 10 jornadas, marcando solo 13.

La próxima cita en casa, este sábado 24 de octubre ante el Real Sociedad II, se presenta como una prueba de fuego para recuperar la conexión. El encuentro, que se disputará a las 17:30 horas, tendrá un ambiente solidario por la lucha contra el cáncer de mama y el equipo vestirá una equipación conmemorativa en tono gris oscuro con detalles rosas. La directiva espera que el gesto y un posible repunte deportivo frenen la desbandada de un aficionado cada vez más distante.

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