UD Las Palmas ha tomado la decisión de no ejercer la opción de compra sobre el central gallego Sergio Barcia, lo que marca un cambio significativo en su estrategia de fichajes. Inicialmente, el club tenía la intención de adquirir al jugador por aproximadamente 1.5 millones de euros, con la idea de revenderlo debido a su creciente interés en LaLiga. Sin embargo, esta decisión ha sorprendido a muchos, especialmente al Legia de Varsovia, que esperaba que Barcia regresara al club canario. La compra de Barcia se contemplaba como una manera de generar ingresos para reforzar la plantilla de la próxima temporada. Con su salida al mercado, el Celta de Vigo ha mostrado interés en el jugador, quien podría ser una opción para su defensa en la temporada 2026/2027. Además, la situación de Barcia se complica con el interés del Celta en Mika Mármol, quien también dejará Las Palmas. La marcha de ambos defensores obligará a UD Las Palmas a buscar nuevas incorporaciones para la próxima campaña, dejando a Álex Suárez y Juanma Herzog como las únicas opciones en la zaga. Este cambio de planes refleja la necesidad del club de adaptarse a un mercado de fichajes en constante evolución.