¿Qué ocurrió en la Ciudad Deportiva?
UD Las Palmas dio el pistoletazo de salida a la temporada 2026/27 con la primera jornada de reconocimientos médicos el 7 de julio. Sandro Ramírez, delantero recién renovado, fue la cara visible del proceso, pasando por el examen en la Clínica del Barranco Seco bajo la supervisión de la doctora Irene Sánchez Albert. El objetivo era claro: asegurar que cada jugador alcance la condición física necesaria antes del entrenamiento oficial previsto para el 13 de julio.
¿Por qué es importante este paso para el club?
El control médico marca el inicio de la fase de preparación física, la primera pieza del rompecabezas que Rubén de la Barreda quiere armar para volver a ser competitivo. Después de una campaña anterior plagada de lesiones —Ramírez solo acumuló 18 minutos en tres partidos— el cuerpo técnico insiste en que la salud sea la base del nuevo proyecto. La confianza depositada en el delantero, que anotó su único gol de la temporada pasada, refleja la intención de convertirlo en referencia ofensiva.
¿Quiénes más se sumaron al protocolo?
Junto a Ramírez, varios canteranos completaron la revisión: Adam Arvelo, Sergio Viera, Iván Medina, Rafa Cruz, Elías Romero y Jerobe Cáceres. Para ellos, el pase médico es la llave que abre la puerta a la pretemporada profesional. El entrenador ha prometido observar de cerca a los jóvenes, pues la escuadra necesita sangre nueva para mantener el ritmo exigido por la exigente carga de trabajo que se avecina.
¿Qué implica para la lucha en liga?
Con 73 puntos, UD Las Palmas se sitúa en el quinto puesto de la Segunda División, con 20 victorias, 13 empates y 9 derrotas, y un reciente tramo de resultados DLWDW. El equipo ha marcado 57 goles y ha recibido 40, lo que le otorga una diferencia de +17. Aún quedan 9 puntos de distancia del líder Racing Santander, por lo que la fase de pretemporada será decisiva para cerrar la brecha y volver a pelear por el ascenso.
¿Qué sigue después del chequeo?
El calendario indica que el entrenamiento oficial comenzará el 13 de julio en los campos de Barranco Seco. Allí, Rubén de la Barreda implementará la carga física diseñada por su cuerpo técnico, mientras que los jugadores que superen el control médico se incorporarán al grupo de trabajo. La expectativa es que la combinación de experiencia y juventud, bajo la guía de Ramírez, impulse al conjunto amarillo hacia una temporada de recuperación y, con suerte, de título.
¿Cuál es la visión a largo plazo?
El club ha puesto en marcha una estrategia que parte de la salud, pasa por la preparación y culmina en el rendimiento en la liga. La dirección confía en que la disciplina médica y el trabajo en el gimnasio se traduzcan en un juego más fluido y efectivo en el césped. Si todo marcha según lo previsto, la temporada 2026/27 podría ser la que devuelva a UD Las Palmas a la élite del fútbol español.
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